Shohei Ohtani y los 680 millones aplazados

El contrato más grande de la historia del deporte lo firmó un jugador que pidió no cobrarlo hasta 2034. Por qué lo hizo, cómo funciona el valor presente y qué compraron los Dodgers con el dinero que les dejó libre

9/16/20265 min leer

En diciembre de 2023, Shohei Ohtani firmó con Los Angeles Dodgers por diez años y 700 millones de dólares. Era el contrato más grande de la historia del deporte, con una media de 70 millones por temporada. Dos días después se conoció la letra pequeña: de esos 70 millones anuales, Ohtani aplaza 68. Durante los diez años de contrato cobrará 2 millones por temporada, 20 en total. Los otros 680 millones los recibirá entre 2034 y 2043, sin intereses, cuando probablemente ya no juegue.

Lo normal en una negociación es que el jugador pida más dinero y antes. Ohtani pidió lo contrario.

La idea fue suya

Según su agente, Nez Balelo, la propuesta salió del propio Ohtani. El objetivo era rebajar lo que su contrato pesa en las cuentas del equipo y dejar a los Dodgers margen para fichar a su alrededor.

Tom Verducci, de Sports Illustrated, contó cómo llegó la oferta. El 7 de diciembre, Balelo se la presentó a Andrew Friedman, presidente de operaciones de béisbol de los Dodgers. Al colgar, Friedman llamó al consejero delegado del club, Stan Kasten, y le soltó una palabrota de sorpresa. Kasten le preguntó si era buena o mala. “Buena. Muy buena”, respondió Friedman. Después reconoció que él nunca se habría atrevido a proponer algo así.

El contrato tiene otra cláusula que dice mucho de cómo piensa Ohtani: puede marcharse si Friedman o el dueño principal del club, Mark Walter, dejan sus cargos. No firmó solo con un equipo. Firmó con las personas que lo dirigen.

Por qué 700 millones cuentan como 460

El valor presente mide cuánto vale hoy un dinero que se cobrará en el futuro. Como el dinero pierde valor con el tiempo, cobrar 68 millones dentro de diez años equivale a cobrar unos 44 millones hoy, con el tipo de interés del 4,43% que fija el convenio de la MLB. Si se suman los 2 millones que Ohtani sí cobra cada temporada, su contrato cuenta como unos 46 millones al año, no 70. En total, los 700 millones valen hoy unos 460, según FanGraphs. Ohtani cobrará los 700 igualmente; lo que cambia es lo que cuentan hoy.

Por qué importa: el impuesto de lujo

En la MLB no hay un tope salarial fijo como en la NBA o la NFL. Hay un impuesto de equilibrio competitivo, conocido como impuesto de lujo. Cuando la masa salarial de un equipo supera cierto umbral (237 millones en 2024), el club paga un recargo por cada dólar de más. El recargo crece cuanto más se pasa y cuantos más años seguidos lo hace.

Ese impuesto no mira lo que el club paga cada año, sino el valor presente de los contratos. Por eso el de Ohtani computa unos 46 millones por temporada en vez de 70. Son 24 millones de margen cada año que los Dodgers pueden gastar en otros jugadores sin que su factura fiscal se dispare.

En qué gastaron los Dodgers ese margen

No tardaron en usarlo. Ese mismo invierno ficharon al lanzador japonés Yoshinobu Yamamoto por 12 años y 325 millones, más 50 millones de traspaso a su equipo en Japón. También traspasaron por el lanzador Tyler Glasnow y le renovaron. Según CBS Sports, en esa temporada baja comprometieron unos 1.145 millones en contratos.

La estrategia se convirtió en un sistema. Según ESPN, en diciembre de 2024 los Dodgers debían algo más de 1.000 millones en pagos aplazados a ocho jugadores, que abonarán entre 2028 y 2046. Además de Ohtani, tienen dinero aplazado Mookie Betts (115 millones), Blake Snell (66), Freddie Freeman (57) y Will Smith (50). El siguiente equipo de la lista, los Mets, debía 137 millones. Friedman calificó las críticas de “narrativa perezosa”.

El resultado en el campo: los Dodgers ganaron la Serie Mundial de 2024 ante los Yankees y la de 2025 ante los Toronto Blue Jays, en el séptimo partido.

Cómo se vive con 2 millones al año

La pregunta lógica es cómo se permite Ohtani cobrar tan poco de su equipo. La respuesta está fuera del campo. Según Sportico, en 2026 ingresará unos 125 millones por patrocinios y memorabilia, frente a los 2 millones de sueldo. Durante esta década, su contrato con los Dodgers es la parte pequeña de sus ingresos.

Esos patrocinios también benefician al club. Según SponsorUnited, citado por Forbes, los Dodgers sumaron 12 patrocinadores japoneses en 2024 y unos 70 millones en ingresos extra por patrocinio. Entre ellos están All Nippon Airways, Yakult, Toyo Tires y Daiso.

El debate fiscal en California

En Estados Unidos, el sueldo se paga a Hacienda cuando se cobra, no cuando se firma. Hoy Ohtani tributa por sus 2 millones de sueldo y por todo lo que gana en patrocinios, unos 125 millones en 2026 según Sportico. Los 680 millones aplazados tributarán entre 2034 y 2043, a medida que los cobre.

La pregunta es dónde vivirá entonces. California tiene uno de los impuestos sobre la renta más altos del país. Pero una ley federal (4 U.S.C. § 114) impide a un estado cobrar impuestos sobre ingresos diferidos a quien ya no vive en él, si se pagan en cuotas regulares durante al menos diez años, como es el caso. Si Ohtani se muda antes de 2034, por ejemplo a un estado sin impuesto sobre la renta o a Japón, California se quedaría sin esa parte. El California Center for Jobs and the Economy calcula que serían hasta 98 millones. Ohtani nunca ha dicho que piense irse.

La interventora del estado, Malia Cohen, pidió al Congreso que limitara este tipo de pagos. En abril de 2024, el Senado de California aprobó una resolución en la misma línea. De momento la ley federal no ha cambiado, y cualquier disputa no llegaría hasta dentro de una década.

El sindicato lo defiende

Hubo quien vio en el contrato una forma de esquivar el espíritu del impuesto de lujo. El sindicato de jugadores no. Su presidente, Tony Clark, dijo a Los Angeles Times que quieren que los jugadores tengan “todas las herramientas posibles”. También dijo que aplazar dinero es un derecho que cada jugador puede usar “como considere oportuno”, igual que otro puede pedir cobrarlo todo de inmediato.

Lo que compró Ohtani

Visto desde fuera, el contrato parece un sacrificio. Visto desde dentro, es una inversión. Ohtani tenía asegurada su vida económica por otras vías. Lo que no tenía, después de seis temporadas en Los Angeles Angels sin jugar un partido de playoffs, era un equipo capaz de ganar.

Así que usó lo único que un jugador puede ofrecer y un club no puede comprar: tiempo. Renunció a cobrar ahora para que su equipo pudiera gastar ahora. Dos Series Mundiales después, la apuesta le ha salido bien.